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IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA VISITACIÓN

La iglesia parroquial se sitúa en el centro del pueblo, junto a la carretera. Está rodeada por un muro de mampostería que delimita el espacio cementerial que se distribuye en su entorno. Es un edificio construido en mampostería de cuarcitas con los muros rematados por una sencilla cornisa soportada por canecillos lisos de factura muy tosca. Consta de cabecera cuadrangular y tres naves de testeros planos separadas por arcos apuntados y doblados que descansan sobre pilares prismáticos coronados por impostas lisas. La capilla mayor se cubre con una bóveda de cañón y se abre a la nave a través de un arco triunfal igualmente apuntado que descansa sobre una línea de imposta con perfil biselado. Las naves, por el contrario, se techan con armadura de madera, destacando por su interés el bello artesonado de la nave central, colocado en el siglo XVI. A los pies del templo se yergue una espadaña de tres huecos y remate a piñón, junto a la que se dispone un pórtico de planta cuadrada abierto en tres de sus lados por medio de grandes arcos apuntados. Bajo el pórtico se encuentra la portada principal formada por un sencillo arco de medio punto sin molduración alguna. Otras dos portadas –hoy cegadas– se abrían en las naves laterales que comunicarían con sendos espacios porticados ya desaparecidos. La secuencia cronológica de su fábrica arranca de los primeros años del siglo XIII, momento en que se ideó un plan de nave única con una cabecera cuadrangular, como en las iglesias cercanas de Villaobispo, Granucillo y Moratones. Hacia mediados de siglo, una vez construida la capilla mayor, se cambió el proyecto original y se añadieron las dos naves laterales alineando sus testeros rectos con el contrafuerte más occidental del ábside. Por esos momentos se dispuso también el pórtico de los pies. Posteriormente, en el siglo XVI se colocó el artesonado de la nave central lo que obligó a recrecer ésta y suprimir la primitiva cornisa con los canecillos que la sustentaban. Más tarde se añadió la sacristía en el costado septentrional.

En su interior sobresale un magnífico retablo del siglo XVI, obra de  Bartolomé Hernández (escuela de Gaspar Becerra). Este magnífico retablo que acusa influencia clásica, perteneciente a la escuela de Gaspar Becerra. El interior se halla cubierto por un sobresaliente artesonado de tradición mudéjar.

El acceso al templo es gratuito, pero no dispone de un horario de visitas, ni de servicio de visitas guiadas, El acceso por tanto se podrá realizar en horario de culto.

 

Destacamos en la localidad  la escultura conmemorativa y de recuerdo a    uno de sus hijos  D.  Ángel Riesco Carbajo que  nació en Bercianos de Vidriales (Zamora) el 9 de julio de 1902. Ingresó a los 12 años en el Seminario de Comillas (Santander) y ya como alumno de la Universidad Pontificia de Comillas se doctoró en Filosofía y Letras. Se ordenó sacerdote el 25 de julio de 1926 en la capilla del Seminario Mayor de Astorga. Su primera misa fue el día 22  de agosto en la iglesia parroquial de la Visitación de Santa Isabel de Bercianos de Vidriales. Su primer destino fue como coadjutor y ecónomo en La Bañeza realizando una labor apostólica y social, con gran entrega a la catequesis, asistencia a los pobres y enfermos e impulsando los movimientos apostólicos. En 1932 fundó el periódico El Adelanto Bañezano. Ángel Riesco  fue nombrado en 1948 Vicario General del Obispado de Astorga, desde cuya responsabilidad irradió a toda la diócesis lo que venía desarrollando en La Bañeza. Pocos años más tarde, en 1957,  funda el Instituto Misioneras Apostólicas de la Caridad con aprobación pontificia el 15 de agosto de 1982. El 11 de mayo de 1958 fue consagrado como obispo auxiliar de Oviedo. A poco de haberse cumplido un año es trasladado como prelado de Tudela de Navarra (Pamplona), aunque esta diócesis sigue bajo la tutela del arzobispo de Pamplona. En 1969 presenta su dimisión como obispo de Tudela para dedicarse al Instituto de las Misioneras Apostólicas de la Caridad. Monseñor Ángel Riesco Carbajo fallecía el 2 de julio de 1972 en La Bañeza celebrándose su funeral en "olor a santidad", como reseñaron entonces las crónicas.  Y Con fecha 12 de octubre de 1995 se abría en La Bañeza el proceso de beatificación hasta llegar ahora a la declaración de Venerable al siervo de Dios Ángel Riesco Carbajo, del alejado de los despachos episcopales y dedicado a los enfermos y a los pobres.

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